Me siento fuera de lugar en las reuniones familiares
Querido diario,
Ayer estuve en una cena familiar y me invadió esa sensación de no encajar. Todos hablaban animadamente, reían, compartían recuerdos… y yo me descubrí en silencio, con la mirada perdida en el plato. Me sentí presente físicamente, pero ausente emocionalmente, como si no hubiera espacio para mí en esa mesa.
Lo más difícil es la comparación. Escucho las historias de los demás y me digo que debería estar viviendo algo parecido: logros, cambios, proyectos. Pero no siempre tengo algo que contar, y eso me hace sentir pequeño/a. Como si mi vida no fuera lo bastante interesante para compartirla.
Después llega la incomodidad: ¿será que soy yo el/la raro/a?, ¿será que me falta algo?, ¿será que no sé relacionarme como los demás? Y ese diálogo interno solo aumenta la distancia que ya siento.
Hoy pensé que lo que más me duele no es no hablar, sino no sentirme visto/a. Tener la sensación de estar en un lugar lleno de gente y aun así sentirme solo/a.
¿Te ha pasado?
Sentirse fuera de lugar en reuniones sociales o familiares no significa que no valgas o que no tengas nada que aportar. Muchas veces está relacionado con la inseguridad, con experiencias previas de no sentirse escuchado/a o con expectativas poco realistas sobre uno mismo/a.
En el Centro de Psicología Elsa Martín de la Cal, en Valladolid, trabajamos contigo la autoestima, las habilidades sociales y la capacidad de poner en valor lo que eres, más allá de la comparación. Te ayudamos a conectar contigo para que puedas relacionarte desde un lugar más auténtico.


