Cuando el amor despierta inseguridades
Querido diario,
Febrero ha tenido esa capacidad de remover mis inseguridades más profundas. Ya sea porque estoy en pareja, porque no lo estoy, porque empiezo algo nuevo o porque echo de menos algo que no tengo, ese mes parece amplificar todo lo que siento en relación al amor y a los vínculos.
Me descubro dándole vueltas a preguntas que no siempre me hago: si soy suficiente, si me quieren como soy, si estoy pidiendo demasiado o conformándome con poco. Son preguntas que aparecen sin avisar, que se cuelan en mi cabeza y me hacen dudar de mí, incluso cuando aparentemente todo está bien.
A veces intento aparentar que no me afecta. Me digo que soy independiente, que no necesito tanto, que puedo con todo. Pero por dentro hay una parte frágil, sensible, que teme no ser elegida, no ser importante o no ser prioritaria. Y esa parte suele quedarse callada, observando desde la distancia, para no exponerse demasiado.
Me doy cuenta de que muchas de mis inseguridades no tienen tanto que ver con el presente, sino con historias pasadas. Con vínculos donde no me sentí visto/a, escuchado/a o suficiente. Y aunque esas historias ya no estén, sus huellas siguen apareciendo cuando me vinculo.
Hoy he pensado que quizá el problema no es sentir inseguridad, sino no saber cómo sostenerla cuando aparece. Porque amar también implica riesgo. Implica mostrarse, exponerse y aceptar que no siempre tenemos el control ni garantías.
Tal vez no se trata de protegerme tanto, sino de aprender a acompañarme cuando el miedo aparece. De no huir de mí justo en el momento en el que más me necesito.
¿Te suena esto?
Los vínculos afectivos pueden activar inseguridades profundas relacionadas con el apego, la autoestima y el miedo al rechazo. Sentirlas no te hace débil; te hace humano/a.
En el Centro de Psicología Elsa Martín de la Cal, en Valladolid, te ayudaremos a entender cómo te vinculas, a identificar qué necesitas emocionalmente y a construir relaciones más seguras, empezando por la relación contigo mismo/a.


